El Rincón de JJ: La historia de un comprador compulsivo

Buenas a todos. Este mes me gustaría contaros un cuento a todos.

Érase que se era una vez un joven llamado J, o JJ, o Spade, o de muchas formas, porque cada persona lo llamaba de una manera diferente. Aquí pues lo llamaremos J, para ahorrar en tinta virtual. Un día, J, un gran fan de la saga de Kingdom Hearts, se enteró de que iba a salir la recopilación en HD de dos partes de su saga favorita. Pero J no estaba feliz, ya que ese juego saldría para una consola que él no tenía (llamémosla PS3).

Aún así, ese pequeño percance no podía apagar las ganas que J tenía de tener ese juego, y aunque solo fuese para aumentar su colección de Kingdom Hearts, el 13 de septiembre de 2013, se lo compró. Como J aún tenía ganas de jugar a ese juego, intentó conseguir que algún alma caritativa de este mundo le prestase durante unos días una consola para poder disfrutar del juego. A J le daba al principio un poco igual, pues ya había jugado a esos juegos cuando habían salido por primera vez para la PS2, o al menos eso quería hacer creerse el, porque en realidad no le daba igual. Él realmente quería jugar a ese juego. Este fue el momento en el que J aprendió que en este mundo no existen almas caritativas. *carita triste*

Poco después, para más colmo de J y para entristecerlo aún más, revelaron que la siguiente parte de la recopilación en HD de Kingdom Hearts también saldría para PS3, y J se deprimió mucho, pero muchísimo más.

Fue así como, un día, mientras estaba en clase de Biología intentando no dormirse, le dio al botón ON de su cerebro y empezó a razonar que, si quería realmente jugar, y no existen en este mundo almas caritativas que le dejen la consola, debería comprarla él, aunque le duela muchísimo a su bolsillo. Tan pronto acabó la clase, salió directo a su casa, y desde allí comenzó a mirar ofertas en consolas, para encontrar la más barata. A él le daba igual, con tal de que pudiese jugar a su querido y amado juego. Ese mismo día, sin poder aguantar más, se compró una PS3.

Tres días después, una preciosa mañana de viernes, salió rápidamente de su clase para llegar a casa y ver si estaba ya su felicidad allí. Y sí, estaba, envuelta en una caja blanca se encontraba la puerta, o, mejor dicho, la caja a su felicidad. La abrió rápidamente, contempló lleno de alegría y emoción su compra, y la enchufó en la mejor televisión de la casa. Abrió la caja del juego y se puso a jugar. Su cara en esos momentos rebosaba felicidad.

Pero la historia no acaba ahí. Ahora que J tenía la consola que tanto quería, podría disfrutar de todos los juegos que había querido comprar y probar antes, pero que no podía por no tenerla y porque no le infundían la emoción suficiente como para hacer lo que hizo con el Kingdom Hearts. Es así como, la semana siguiente, compró el Final Fantasy XIII y el Final Fantasy XIII-2.

Aquí acaban las aventuras de J, por ahora. Mientras, para poder cumplir su sueño de jugar a todos los juegos que le gustan, espera por unos y ahorra para otros.

FIN

PD: ID de PSN —> JJSpade

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