El Rincón de Zean: El post diario…

avatar zen

¡Jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja…!

Damas y caballeros ( y aliens de otro planeta) sean bienvenidos una vez más al grandioso y tan esperado rincón de Zean * vitoreo de el público* . ¡Como siempre hace, nos contará su tan divertida vida! * vuelven a aplaudirme* ¡Como lo hizo en el rincón del mes anterior! * carcajadas de la expectación*. Sin más dilación, ¡que comiencen los jueg…cof cof… que comience el espectáculo!

Pues eso, después de mi total actividad en el blog he decidido que ya era hora subir mi rincón, y no porque ninguna página me recuerde el día que tengo que hacerlo, para nada, sino porque mi gran memoria me ayuda cada día a superar mis problemas de retraso 🙂 . La verdad es que no tengo muchas ganas de contar lo que ha pasado últimamente porque he tenido algunos problemas familiares que no proceden en este lugar, pero aun así quiero enseñaros algo que he hecho hace poco.

Primero os contaré el porqué de haberlo hecho.

Cada año, en mi instituto, se celebra el día del libro. Un mes antes se prepara un concurso en el que los alumnos deben hacer un pequeño relato de lo que sea, y el que mejor calificado esté por los integrantes del departamento de Lengua se lleva un premio ( unos míseros 30 euros, pero vamos, que el dinero no es mi objetivo) . Como fiel seguidor de la lectura, siempre me he presentado a este concurso. En 1º de la ESO mi cuento fue PAUPÉRRIMO. En 2º me fue un poco mejor aunque realmente había MUCHAS cosas que pulir. Fue en tercero de la ESO cuando empecé a hacer las cosas un poco mejor, pero ese año me descalificaron del concurso por haber puesto mi nombre en la portada, cuando la presentación debía de ser anónima. Pese a ello recibí buenas críticas de las profesoras de Lengua, lo que me animó a seguir con ello.

Este año las cosas han cambiado, y han puesto un límite de hojas, lo cual me ha perjudicado bastante porque mi idea era poner un pequeño trozo de una novela, pero no es el caso, así que tras varios intentos mi resultado es este:

La sombra cae sobre mí. Pese a todos mis esfuerzos por mantenerme firme y no doblarme ante cualquier dificultad que se intervenga en mi camino, sigo siendo una persona, un simple humano más en un mundo incontrolable. Pienso que las cosas se pueden arreglar, que llegará el día el cual el sol del alba me sonría igual que esa misma sonrisa buscará la mía, pero, ¿quedará algo de esa sonrisa aún en él?

Y si me sonriese, estaría vacía. Todo lo que era se esfumó, y nunca más volverá, quizás porque se quedó en el mismo sitio en el que desapareció, o por el simple dolor que me causaría recordarlo todo y ver el presente, un presente manchado por el querer soportarlo, el luchar por resucitar algún pequeño resquicio de lo que un día su alma fue, pero que ahora solo es llanto y locura.

Ella también lo sufre, es una más como yo, pero que no le debe nada. Sí, es verdad que su vida ha girado en torno a él hasta ahora, pero realmente, no tiene nada más que eso, un afecto perdido y transformado en unas esposas que la encadenan a él, y que por mucho que tire de ellas para soltarse  no lo conseguirá, causándole dolor por el duro y frío metal.

Sin embargo yo, le debo mucho, aunque ahora solo me destroce por dentro verlo así, siempre ha estado junto a mí, a malas o a buenas. Si bien no será lo mismo, debo apoyarle y serle franco al menos.

Y aunque él parece recuperar  algo de lo que una vez fue, no tarda mucho en venirse todo abajo, los cimientos de una ilusión que deja solo escombros y ceniza de tiempos pasados, de momentos felices juntos, de lugares visitados y que nos quedan por visitar. Tras eso, el presente, ojeras, gritos, mentiras, dolor, paciencia… y desesperación.

Una batalla perdida contra la ceguera de la verdad, aunque haya intentado no poder ver o lo haya aparentado, las lágrimas de mis ojos delatan que no me olvido de la realidad, y aunque las seque quedará un paño mojado, lleno de pesadillas, vacío de alegrías, completo de tormentos.

Pero…

No todo es sufrimiento en el valle de las sombras.  Pese a golpes, caídas y depresiones, sigo aquí.

¿Y sabes qué? A veces pienso que vivir aquí te enseña a que siempre tienes que soñar, soñar en ver la luz del amanecer de nuevo, que un rayo de sol recorra tu mejilla y te queme,  te enseñe que estás vivo, que luchas, y que en esta mundo de perros, tu nombre no ha desaparecido. Que las nubes se abran y que el río vuelva a fluir, y si no puedo cruzarlo, haré una barca, una barca donde meter todo lo que siento, llevarlo conmigo, mi peso, mi desgracia, mi alegría, mi historia. Llegar a la otra orilla, pisar tierra firme y sentir la húmeda tierra que tras la lluvia rezuma frescura, la hierba con sabor a resurgir, y el aire, que trae murmullos de esperanza.

Susurros desde más allá de las montañas, suaves y delicadas palabras que acarician mis oídos, me llaman.

Alzo la mirada y solo veo un camino, un largo y tortuoso sendero que se extiende hasta que su imagen se pierde entre montes en el horizonte. Aunque, ante el brillo de la estrella que ilumina el cielo, no tengo miedo. Ella me guiará, me cuidará y me quitará los temores de una vida que me ha tocado, con dificultades sí, pero con sus recompensas también. Y esa recompensa está en mi luz, mi todo.

No me importan más las tinieblas, no miraré atrás, cargaré lo que es mío y portaré con orgullo lo que me toca. Apartaos sombras, temedme oscuridad, porque oiréis el rugir de un alma, una más entre todas, una menos entre tantas.

Porque si la oscuridad no me deja ver, encenderás una bombilla.  ”

Siendo sincero quería acabar este relato lo antes posible, porque dentro de él he puesto bastantes sentimientos que no están muy lejos de mi realidad. El resultado se dará en la gala del día del libro este 23 de abril si no me equivoco.

Perdonad que no ponga nada más pero no hay mucho que decir.

Que la suerte esté siempre de vuestra parte, y que la fuerza os acompañe ~

También te podría gustar...

2 Respuestas

  1. Ai Alpha dice:

    ¡Ánimo! ¡A por el primer premio! >:3

  2. Yuuki Ykkaeddott dice:

    Voy a repetir por a saber qué vez que me encanta cómo redactas. ¡Ánimo y a seguir así!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *