El Rincón de Sehir: Debo relajar el entrecejo.

sehir avatar

Estoy elaborando teorías.

Creo que hay frases que se pillaron mal. Es decir, así, de buen rollo “El odio solo te quema a ti” debería ser “La buena voluntad solo te quema a ti”. ¿No os parece? Es decir, parece que todo viene de muy cerca y que el odio consecuente a una buena voluntad y una mala reacción es el problema, mientras que quizá no lo sea el odio, sino la mala reacción consecuente a una buena voluntad.

Creo que con eso solamente estoy echando la culpa a otros de mi amargura vital. Pero no creo que me falte razón, en serio. Saber cosas es bueno, pero amargarse viene inherente a saberlas. Amargarse es malo. ¿Entonces saber es malo o amargarse es bueno? Aquí hay una contradicción. También está la opción de que ni saber sea bueno ni amargarse malo, sino que nada es bueno ni malo, por lo tanto… por lo tanto… dependiendo de la era Dios no existe o Dios existe. Estamos en el siglo XXI, por lo tanto la conclusión es que Dios no existe. Ahora bien, quizá cuando estemos en el siglo XXII la conclusión será que Dios existe porque habrá algo similar a un apocalipsis y todo el mundo estará en sus casitas acobardado de muerte viendo su propia perdición en cada esquina. O yo qué sé qué.

Lo que está claro es que en el siglo -V era que el Demiurgo era Dios, en el siglo I era que Yahveh era Dios, en el siglo V era que Jesucristo era Dios, en el siglo XV era que el papa era Dios encubiertamente y en el XX era que Dios no existe. ¿Por qué estudiamos entonces que la gente creía en Dios si Dios no existe? ¿Por qué estudiamos cosas que son falsas actualmente? ¿Por qué enlazo temas de esta manera si aún por encima ya no tengo más clases de filosofía hasta la semana que viene?

Si parece que mi maldito problema es que no sé ni de lo que hablo. Solo me salto datos que podéis deducir. He revisado tres veces que lo de arriba está bien dicho. A lo mejor si me paso una noche entera sin dormir soy capaz de llevar esto a las 90.000 palabras y puedo escribir otro libro, pero esta vez sin historia. Tan denso como los anteriores párrafos. O más, incluso.

Podría hacer un rincón largo, pero no tengo claro que lo vaya a hacer. Podréis haberlo visto en los anteriores párrafos de reflexión sobre la reflexividad positivista y toda esa… ese… esa… ¿por qué solo sustantivos despectivos, mierda? Ese tipo de cosas. Sí. La reflexividad positivista y todo ese tipo de cosas. Así no ofendo a nadie.

Últimamente me cuesta esto de guardarme la despectividad y parezco idiota y parece que no tengo vocabulario, mientras que realmente veinte palabras ofensivas pasan por mi cabeza y el filtro las deja en la cabeza y no las pasa a la boca. Por eso “cosa”, “eso”, “chisme”, *boca abierta asintiendo, boca cerrada asintiendo*, “leches, mierda, yo qué sé”, “y bueno”, “aaaah… sí” son últimamente las cosas que más se me pasan por la cabeza a la hora de hablar. Que vaya. A lo mejor todos a todos los idiotas les pasa eso y realmente soy idiota. Para qué negarlo.

*momento para apoyar la cabeza sobre la mano izquierda encima de la mesa y mirar a la sociedad socializando*

*escalofríos*

Tengo gente a cinco o seis metros. Están hablando. Calmadamente. Algunos se ríen, otros hablan, otros están con ordenadores, otros comen. Que no hay tantos, que son… ocho. Creo que son un mismo grupo, pero el grupo divide sus conversaciones en tres grupos, uno de dos y tres intermitente, otro de dos y tres intermitente y otro de tres. El que intermite es uno. No sé cómo se entera de las dos conversaciones a la vez.

No sé qué pasa con los escalofríos. Si es que tengo frío, o si es que me da grima que socialicen tanto. Me encantará que me digáis o que digáis para vosotros como respuesta a esto “No, es que tú quieres socializar. No tienes amigos”. Me encanta pensar que alguien lo hace. Me vuelven a dar escalofríos solo de pensarlo.

Por cierto. Sí que sé por qué son los escalofríos, pero voy a hacer como que no para tener más párrafos. La razón no la he escrito en ningún momento del post. Ya tenéis cosas que comentar: vuestras hipótesis.

Lo primero que tengo apuntado en el guion de cosas que comentar en el rincón es que compré manga. No niego su veracidad, pero sí su utilidad en decirlo. Quizá en su momento lo apunté porque en enero y en febrero no compré manga, así que vamos a comprarlo a finales de marzo. Creo que la próxima colección que acabaré será Green Blood, que fui lo suficientemente imbécil como para creer que tenía el 4 y compré el 5. Y ahora tengo 1,2, 3 y 5. Y bueno, por el resto… creo que había comprado el 11 de Aoharaido y el 3 y el 4 de Oyasumi Punpun. Aunque ya hayan salido los 13 de Aoharaido y 5 de Oyasumi. Pero ese desbarajuste creo que lo voy a arreglar este mes. Bueno, no todo. Lo que tengo apuntado es arreglar Aoharaido comprando 12 y 13, Tokyo Ghoul comprando 9 y 10 y Green Blood comprando el 4.

Probablemente cuando vaya esta tanda deje de lado Oyasumi en el tomo 2 para leer Green Blood durante todo el mes, junto con algún libro, aunque… aunque qué os voy a decir, seguro que no me da tiempo de acabar ese algún libro ni Green Blood por todo lo que tengo que hacer. Os lo comentaré más tarde. El caso es que durante dos meses mis elecciones de compra de manga están realmente claras. Ahora tengo que controlar en qué reducir para poder seguir las listas.

Las… las de manga planeado, no las otras.

Me estoy superando, por cierto. He empezado el rincón con una semana entera de adelanto y probablemente tenga más cosas que contaros de las que tengo ahora, así que muy probablemente este rincón sea largo.

Os juro que no entiendo que la gente eche azúcar en el café. ¿Acaso le echáis sal a los batidos de fresa? ¿O Tang de piña a los spaghetti? ¿Qué necesidad hay de hacer las cosas tan… tan… tan? Voy a pedir otro café. La gente de esta cafetería se forra conmigo, en serio.

Me llegó la funda de la viola. Está guay. Pesa menos que la otra y la puedo llevar a la espalda. Y puedo llevar partituras en ella. Todo está bien. Menos lo de que haya estado lloviendo unos cuantos días. Solo salgo de casa para ir a clase y solo salgo del conservatorio para ir a casa. ¿Y resulta que los días que no tengo conservatorio llueve y esos otros no? Vale. Es verdad que a veces llovía mientras yo estaba en el conservatorio, pero tío. En fin. De qué me voy a quejar. Es bonito que ahora mismo no esté lloviendo y que Google me diga que no v-… mierda. Ahora dice que llueve mañana. Yo… Mientra se mantenga lo de que el viernes no llueve, ya está. Esta vez llevaré chuvasquero y paraguas, de todos modos. Creo que hasta verano no me vuelvo a fiar. Por lo de este lunes (esto está escrito hace una semana).

Ya estamos llegando a la parte de cosas que he hecho y cosas que tengo que hacer. Primero os contaré cosas que hemos hecho que aún no tienen que ver. Luego ya irá eso.

Resulta que en Semana Santa estuvimos los cuatro de Chifuukoe en Ciudad A. Alpha y yo desde principio y Xehan y Miyuru más tarde, del jueves al domingo de la semana en cuestión. Hicimos cosas, muchas cosas. Los exploté levantándolos temprano y cosas así. Pero bueno. Por lo menos podemos decir que hicimos algo aparte de dormir. Dimos vueltas por muchos sitios, investigamos sitios que teníamos pendientes de investigar en esta ciudad y… y cafeterías y poco más. Vimos películas. Creo que la mayor parte del apartado final, en el de películas… creo que vi casi todo en semana santa. De hecho… todas menos una las vi en semana santa. (Ya verás como hasta el día de publicación de este rincón no me acuerdo de cambiar esto y veréis una incoherencia de que dos películas las vi fuera de Semana Santa. Aunque tampoco es que importe mucho).

Ahora sí que llega el apartado que mencioné alguna vez por el rincón. Ahora, en las 1500 palabras.

El 1500 es la palabra 1500, qué gracioso.

Acabo de darme cuenta de que borraré el guion que tengo escrito más abajo y así ya no tendré tantas palabras como creí que tendría. Pero bueno, da igual. No importa.

El caso es que he acabado Amiskon. Por fin. Después de cuatro años y medio, juraría que fueron. Desde el 11.11.2011 hasta el 12.03.2016. El caso es que es mucho tiempo. Pero gracias a haberlo hecho tan calmadamente me ha dado tiempo de hacer referencias a las siguientes partes. A las siguientes ocho partes. Lo peor de todo es que tengo material suficiente y líneas temporales suficientemente pensadas c-… Yo ya os había comentado esto, ¿no?

Yo ya os había comentado esto, mierda. Lo nuevo es lo de los dibujos. Vaya, que actualmente, mientras detallo un poco más la info para la segunda parte y por lo tanto también para la tercera (que tienen demasiado que ver), estoy dibujando los diseños de los personajes que aparecen en el libro. Todo en la misma libreta. Aparte, también estoy haciendo una guía de cómo narices entender las líneas temporales. Para leer al acabar de leer todas las partes. O mejor dicho, para consultar cuando se cree que algo es un fallo a la segunda lectura (en caso de que alguien quiera entender las cosas). Sinceramente  creo que la única manera de entender el libro es esa. Leer todo dos veces.

Estaba hablando sobre los dibujos. No he subido todos. Quizá lo haga, aunque no lo tengo claro. Están en mi dA: http://szephyr.deviantart.com/. Hasta ahora he subido siete. Estos están hechos en libreta, de todos modos. Tengo pensado hacer una versión digital, y de momento, en mi cabeza, esa versión digital pone a dos personajes en cada imagen. Eso quizá lo haga después de acabar de hacer los diseños. Por esto de la coherencia, y tal. En vez de llevar conmigo la libreta y los colores llevaré la tablet y la libreta. Espero no haber perdido mucha práctica desde mi último dibujo en la tablet. Aunque tengo miedo de recordar la fecha de ese dibujo. Porque creo que es noviembre del año pasado. ¿Cómo narices puede pasar tan rápido el tiempo? ¿Ya hace casi medio año que no dibujo con la tablet…? Dios, tío, tener tanta mierda que hacer acaba quitándote la vida.

Bueno. Que lo que quería decir es que si conocéis a alguien similar a esos diseños, o son imaginaciones vuestras o están basados en esa persona. Y voy a decir otra vez… que los personajes de mi libro están basados en gente pero tienen identidad propia. Es decir, que lo que ha dicho ese personaje en una situación está basado en lo que me imagino que diría ese personaje en esa situación, no la persona en la que está basado en esa situación. Me gusta aclarar las cosas porque, evidentemente, no todos los personajes están puestos… en el mayor de los lugares, por decirlo así. Y aunque cada pensamiento está justificado en su perspectiva con el resto de sus pensamientos creando coherencia, comprendo que si alguien se ve identificado con algún personaje de algún modo en el que pueda decir “este personaje está basado en mí”, esa persona se sienta insultada o sienta que su personalidad ha sido exagerada hasta un extremo en el que yo, al haber escrito el libro, pierdo mi derecho a la vida.

He exagerado. Pero comprended que un libro en el que cada personaje se comporta de una manera más perfecta que el anterior no debe de ser muy buen libro. Algunos personajes se equivocan, intentan predecir a otros y luego se ve que no lo han hecho bien y… y cosas así. Es verdad que hay también caricaturizaciones de algunos. Sí. Porque a lo largo de mi vida he visto cosas que siempre quise plasmar en algún lugar para que alguien más pudiera disfrutar tanto como yo de las situaciones. La buena voluntad… ¿eh?

Es bonito cuando todo el mundo te malinterpreta. En serio. Tiene toda su arte que la gente se comporte como puros animales y se vea atacada por el más mínimo dato de crítica, ya sea con buena como con mala intención. Por eso me gusta tanto la gente.

Yo estaba hablando de mi libro. Digo que si os veis en mi dA un poco cambiados no os alarméis. Sentíos bien. Sois suficientemente importantes en mi vida como para hacer que se me haya pasado por la maldita cabeza hacer un personaje basado en vosotros.

Ahora sí que vuelvo a hablar de mi libro. No. No vuelvo a hacerlo porque creo que no tengo nada más que contaros. Solo que estoy con los diseños y con la contextualización. Y sí que os quería decir que de momento, a alturas de haber escrito solo un libro, ya tengo sitio para meter 98 personajes, de los que por ahí la mitad ya han aparecido. Y debo destacar que esos personajes tienen suficiente importancia como para tener su propio nombre y apellido y su propia ficha de datos. Me pregunto cuántos personajes habrán aparecido cuando acabe las nueve partes.

Tras soltaros el rollazo sobre el libro paso a hablaros del resto de cosas que tengo que hacer en mi hermoso sitio de la cafetería todos los días cuando no tengo un estudio libre para estudiar libremente.

Empecemos por los seis conciertos que estoy preparando. No obras. Que obra-concierto solo es una. Digo las seis veces que me voy a poner en un escenario a tocar el piano. Y perdón. Que estén planeados. Luego ya serán los que aparezcan con una semana de antelación. O menos. Me encantan sobre todo esos últimos. El más cercano es el día 19 de este mes, como pianista acompañante en mi anterior conservatorio. El 22 tengo otro en el que soy solista, pero toco entre unos cuantos en un festival de música española, o algo así tengo entendido que es. El siguiente ya es en mayo, juraría que el día 4. Ahí es audición de música de cámara. Pianista acompañante de nuevo. Luego están los otros tres. Dos audiciones sin fecha (RPA y Piano) en las que toco como solista y uno último con el coro y la orquesta del conservatorio, que tampoco tiene fecha. En este cantando.

Actualmente tengo cuatro tochos de repertorio suficientemente grandes como para estar encuadernados con anillas por separado. Pero no pasa nada. Cada día pienso más en lo deforme que tengo la mano por el músculo este del lado de fuera de la mano.

Hablo de este ente con vida propia. Llega un punto en el que lo de hacer fuerza no es necesario para hacerlo notar. Simplemente está ahí de hartarme de tocar tanto. Me gustaría volver a escuchar con mis propios oídos que “los de música no hacen nada, solo cantan y bailan”. Porque no sé de nadie de otra carrera que se pase cuatro o cinco horas diarias estudiando. Hoy, de hecho, mencionó el profesor de filosofía en clase que “en la edad media estudiaban todos los monjes, ojito, dos horas diarias”. Y yo como “Ah. Vaya”.

Si lo mejor de todo es que solo os he hablado de las prácticas. Ahora hablemos de las teóricas. Y de las teóricamente prácticas. Vale que hay asignaturas a las que vas, en las que haces cosas en clase y te olvidas hasta la semana siguiente. Vale. Sí. Son dos. Mientras no faltes más de cuatro veces a clase, todo está bien. Apruebas. Bueno. Miento. En la segunda esa hora y media tienes que estar atento a todo para poder aprobar. Pero si se te da bien, no hay problema. Tú demuestras que atiendes y que sabes hacer todo y listo. Asignatura ventilada.

Hablemos de los tres trabajos conflictivos. Uno para finales de abril. Realmente conflictivo. Leer un libro en inglés para hacer mis propias conclusiones sobre las teorías sobre la técnica de dedos pianística que tenía ese hombre. De exponer, y tal. Otro es de la música de cámara de tecla y cuerda en el siglo XIX. Nada del otro mundo. Ese es el facilillo, por decirlo así. De extensión, uno de mis rincones. Probablemente más o menos este. Quizá incluso un poco menos. No me costará hacerlo. Si un rincón de estos me lleva… quizá cinco horas, ese trabajo, por ahí me llevará el doble, por no controlar tanto de ese tema como de mi vida. Además, está esquematizado, solo me falta poner la información que he decidido poner. No me quejo de ese. El último es el peor. El que más tiempo lleva. El que me hace llorar todas las noches (realmente pienso en cómo hacerlo para pillar sueño y poder dormir todas las noches). Es lo que mencioné hace unos rincones. Lo de aquellas 68 de orquestal a 18 de piano. Eso mismo. Otra vez. Pero no la misma obra. Esta vez es otra. Y no sé hasta qué punto es más fácil de hacer. Quizá de tocar, pero dudo en lo de hacer. Tengo que empezar. En algún momento tendré que empezar. Y quiero que sea pronto.

Último tema. Último tema con el que también quiéro acabar pronto. Los links rotos. Mirad. Llevo dos semanas reponiendo unos cuantos links todos o casi todos los días.

Lo peor es que cada día aumentan. Esto es imposible de mantener a raya. Por suerte bajan más de lo que suben. Pero bueno. Si vais, por ejemplo, a la guía de Ib, las imágenes vuelven a estar en su sitio. Creo que os había contado el porqué de esto. Cuentas que se cayeron. Y sospecho que algunas voluntariamente. Porque casi todo son imágenes. Lo he comprobado en estos 150 que he arreglado estos últimos días. Voy a poner aquí. Tengo 661 imágenes en mi cuenta de Photobucket. Si me acuerdo (que probablemente) diré cuántas imágenes tengo subidas el mes que viene.

Resumamos todo lo de arriba:

  • Mi odio incrementa por momentos y he redescubierto por qué.
  • Todos los del staff hemos estado en Ciudad A unos días juntos.
  • He comprado:
    • Una funda para la viola (ha llegado y está bien)
    • Green Blood 5
    • Oyasumi Punpun 3
    • Oyasumi Punpun 4
    • Aoharaido 11
  • Tengo pensado comprar hasta el siguiente rincón:
    • Green Blood 4
    • Aoharaido 12
    • Aoharaido 13
    • Tokyo Ghoul 9
    • Tokyo Ghoul 10
  • He hecho durante este mes:
    • Una cuenta de dA con siete de los diseños de mi libro.
    • El inicio de un documento explicativo de los 9 libros de la saga en la que está Amiskon.
    • Llegar a los 1035 links rotos (661 imágenes en total).
  • Haré hasta el próximo rincón:
    • Llegar por lo menos a los 15 diseños de personajes de Amiskon.
    • Llegar por lo menos a los 500 links rotos (probablemente más de 1000 imágenes en total).
    • Hacer algo del documento explicativo.
    • Un trabajo de técnica de dedos.
    • Un trabajo de la música de cámara.
    • Tres conciertos: uno como solista y dos como acompañante.

Me gusta llamarlo… el poder de los resúmenes. El resto de cosas que he dicho fueron relleno que no merecía estar por ahí o que resume el primer punto.

Vayamos a la lista de siempre.

  • Anime

    • Alpha y yo seguimos viendo Hyouka. Es un completo sufrimiento. Ya no me acuerdo exáctamente en qué capítulo íbamos, va apuntando ella. Creo que el 15 fue el último. Me alegra saber que hemos pasado el segundo tercio. Que no está tan mal, vale. Que Black Lagoon era mil veces peor. Pero igualmente…
  • Manga

    • Empecé a leer Oyasumi Punpun. Juraría que voy en el capítulo 14 o 15. Solo tengo claro que llevo el segundo tomo conmigo y el marcapáginas está más cerca del principio que de la mitad. No está mal, como cualquier otro manga de Inio Asano. Solo que es demasiado difícil pillarle cariño a un personaje. De hecho a veces me parece imposible pillarle otra cosa que no sea asco. Pero oye. Pinta a la sociedad lo suficientemente bien como para eso. Por eso este autor me parece bastante bueno.
  • Películas

    • [SS] Alpha y yo hemos visto Círculo, de Aaron Hann y Mario Miscione. La película toca algunos temas que probablemente hayan causado algo de polémica por ahí. Creo que no muchos se atreven a jugar con los problemas de algunas partes de la sociedad. No he leído críticas. No me gusta leer cosas que suelen diferir tanto de mi manera de pensar. Vaya, que tengo el gusto en el culo. Pero yo sigo a lo mío.
    • [SS] Alpha, Xehan, Miyuru y yo empezamos a ver El club de los poetas muertos, de Peter Weir. A ver. Tengo que decir que no estaba mal. Lo único que estaba mal era la hora a la que lo estábamos viendo, los ojos cerrados de Alpha, y las caras de sueño que tenían Xehan y Miyuru. Parece que les estoy echando la culpa. Pero fue eso lo que me llevó a preguntarles si preferían dormir. Al principio solo recibí dos respuestas. La tercera llegó más tarde. Con razón. Por eso no acabamos. Pero imagino que algún día. Espero, vaya.
    • [SS] Alpha y yo hemos visto The Lovely Bones, de Peter Jackson. La película no está nada mal. Tiene elementos bastante buenos. Y me gusta el tema que trata. Está bien esa manera de ver las cosas. No ha estado nada mal.
    • [SS] Alpha, Xehan, Miyuru y yo hemos vuelto a ver La horca, de Travis Cluff y Chris Lofing. Yo repetiré las veces que haga falta que esa película me parece una tremenda maravilla. En serio. Porque saben lo que hacen. Porque no creo que el tema principal sea el terror, sino sus acciones y lo que sienten. Es como tratar como a monos de circo a los chavales que protagonizan la película. Y oye. Visto así, quien me diga que no está bien hecha… Bueno. Que soy yo, que tengo el gusto en el culo.
    • [SS] Alpha y yo fuimos al cine a ver Deadpool, de Tim Miller. ¿Cómo se puede hacer tan bien a un personaje? A veces me maravilla ver que los protagonistas de películas molan de verdad. Porque al final siempre acabo fijándome en personajes secundarios o en otros aspectos de las películas para decir que “oye, no estaba tan mal”. Pero esta vez… Maldita sea, hacía tiempo que no me caía bien un protagonista de película. Lástima que siempre que hay un “malo”, o algo así, acaben relacionándolo con… vicios… carnales… de lleno. Por decirlo así.
    • [SS] Alpha y yo fuimos al cine aprovechando el descuento El bosque de los suicidios, de Jason Zada. Desde el principio, uno dice “Una película basada en cosas de Aokigahara, y aún por encima, rodada allí, no puede ser mala”. Sinceramente hablando. No me pareció mala. Pero la principal impresión que me llevé al salir de la película no fue la maldita película en sí, sino los dos subnormales que tenía a la derecha hablando durante toda la película. No podía desviar mi atención de sus subnormalidades. De verdad. Porque cada vez que abrían la boca me daban ganas de cerrársela de una patada. Solo diré que la protagonista me parecía una completa subnormal. Y oye. Que creo que lo era objetivamente hablando. Porque tiene narices su manera de comportarse.
    • Alpha y yo vimos Four Rooms, de Allison Anders, Alexandre Rockwell, Robert Rodriguez y Quentin Tarantino. A mí me gustó. Así en general. Está muy bien hecha. Es una película distinta, en sentido de que está dividida en cuatro partes y cada una está rodada por un director distinto. El señor botones me tocó los rincones más profundos de la moral, pero es raro que no me pase en ninguna película. Lo que me encantó fue la parte de Quentin Tarantino, la última. Era de esperar, de todos modos. Está genial hecha.
  • Libros

    • Como prometí, añado El murciélago de Jo Nesbø a esta lista. Por las cinco páginas que leí. No voy a juzgar nada en especial. Solo voy a decir que tiene pinta de ir a gustarme.
    • Estoy leyendo el Libro de Enoch, de… de Enoch y sus amigos, los escritores proféticos. Sabes, de estas cosas raras que hacemos algunos, como leer la Biblia por cultura general. Pues aquí estamos, profundizando en algunas partes. Este sí que nunca lo había leído.
  • Videojuegos

    • He jugado bastante al Tomodachi Life. No bastantes días, sino bastante rato y en segundo plano. Vaya, haciendo cosas le prestaba atención de vez en cuando. Esto de que estás haciendo un trabajo pero no es suficiente para ti y tienes que mirar a la 3DS de vez en cuando y hablar con algún Mii sobre sus problemas alimenticios y volitivos.
    • He probado una… ¿demo? ¿beta? ¿alfa? un algo del Yandere Simulator. Cuando alguien habla de “un juego que promete” habla de una imitación de esto. Es decir, este juego es la idea perfecta de “un juego que promete”. En serio. Solo quiero… quiero jugar al juego cuando salga para poder llorar de la felicidad.
    • Me estoy planteando añadir en serio los juegos de móvil a los que juego. Porque están tomando importancia en la vida propia y la ajena. Así que… Mencionaré por encima al Two Dots, el Cooking Fever y el Stack. Solo por… por mencionar.

A veces me pregunto qué necesidad hay de perturbar la paz de la cafetería del conservatorio gritando como borrachos. Tío. Que he acabado el rincón, pero me ha costado desde que se han puesto a reírse más alto de lo que toco yo octavas en las dos manos estudiando un pasaje de tres efes.

Por favor.

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *