El Rincón de Xehan: La violencia no es el camino, es una opción

Anda, hola, no os había visto. Estaba yo, aquí… eh… – tira el chocolate de la mesa – tra-trabajando, claro. ¿Qué iba a estar haciendo sino? -cof- -cof-

Ha pasado otro mes y… y me siento entusiasmado por la vida, oye. Puede que se deba a esta cosa tan maravillosa, llena de magia y amor a la que llaman “vacaciones”.  Ooooojojoooo, síiiii, las vacaciones están aquí y tu cortex prefrotal lo sabe.

Con la primavera han llegado las vacaciones, con las vacaciones el sol, y con el sol, aún que me duela más que una patada en mi Luxemburgo (desde ahora será una perte del cuerpo pues porque lo digo yo), viene el calor.

 

No, perdón, viene el PUTO CALOR. Santo cielo de mi corazón bendecido por la madre iglesia, que puto calor hace, y ni es verano. Yo, personalmente, estoy sufriendo mucho con estas temperaturas y solo deseo meterme en el frigorífico y dormir ahí hasta que se pase todo esto.

 

(Esto de decir “vacaciones” me ha recordado a un antiguo anuncio de la tele en que un toro y una vaca estaban hablando y el toro le dice: “¡Que me voy de vacas!” Y la otra, toda indignada, le mira mal. Y él sigue diciendo: “¡Claro, de vaca-ciones!” ¿No os da la sensación de que queréis acabar con la de quien se le ocurrió. A mi sí.)

 

Hoy el tema es, el calor. No puedo dormir con el calor. Me cuesta un huevo de avestruz quedarme dormido. Y dar vueltas en la cama mientras te cagas en todo a gritos, no ayuda, la verdad. Al final me tengo que quedar despierto hasta las tantas de la mañana, con el ventilador encendido (Esto tiene cojones para el mes que es) esperando a una hora donde el “frio” se haga presente para acariciarme la cabecita y decirme que todo va a estar bien.

 

Después de quedarse profundamente dormido, llega mi parte favorita, soñar. (Ironía)

 

Normalmente no sueño, o, si lo hago, a poco me olvido. Solo cuando son sueños “fuertes” logro acordarme, incluso semanas después. (Supongo que esto les pasa a todos) Pero, con el calor, esto se vuelve turbio. Los sueños y la mierda de realidad se fusionan en una acumulación de sudores, movimientos bruscos y jadeos de puta agonía hasta que llega el amanecer, donde se escucha el ruido de los pájaros intentando perforarte el tímpano con chillidos de una intensidad que mis oídos no quieres experimentar muy a menudo.

 

A parte de eso, oye, de puta madre las vacaciones. Poder acabar las tareas diarias de Habítica en, obviamente, el día que toca, mola bastante esto de tener tiempo para hacer las cosas que te propones. Oye, que podría hacerlo con las clases, pero con mala gana y muy mal hechas, haciendo que sea una molestia para mi y pata los otros.

La vida en una centro educativo no es bella. Pero, me parece, que fuera de uno lo será menos, solo de pensarlo me pone la piel de gallina.

 

Métodos contra el calor: pensar en el futuro.

 

No, ahora en serio, eso de pensar en el futuro no lo hagáis mucho, ni vaya a ser que empecéis a tocar el violín con un cuchillo en vuestro brazo para que se os pase la drepe. 😉

 

-AAAAAJJJJ esa gente que te dice “ola”… te saludan sin ‘h’. Duele, duele… es para coger y decirle: “PUES AHÓGATE EN ELLA”.

(-se acerca a la pantalla susurrando al extremo inferior derecho- Que… que esto lo he hecho alguna que otra vez con gente que estoy utilizando para mi propio beneficio y… y no lo pillaran. Joder, es que no lo pillaban. Que triste…)

 

Ganar dinero de formas impúdicas es… veamos, no es el camino, pero es una opción, como la violencia.

¿Qué tiene que ver este final con el tema  principal del Rincón? Vereis…

[TO BE CONTINUED]

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